Cáncer de Vejiga

¿Qué es el cáncer de vejiga?

El cáncer de vejiga se produce cuando las células que componen el órgano empiezan a aumentar su tamaño de manera descontrolada.

El tumor más común en la vejiga es el carcinoma urotelial, también llamado carcinoma de células transicionales. Se origina en las células uroteliales que cubren el interior del órgano. Estas también se encuentran en todo el tracto urinario, por lo que es necesario revisar toda la zona.

Causas

No existe una causa determinada para la aparición del cáncer de vejiga. De hecho, muchas personas lo tienen sin contar con factores de riesgo importantes.

En todo caso, sí que pueden ser responsables del desarrollo de la enfermedad hábitos como el tabaquismo, la exposición constante a sustancias químicas, tener irritación crónica del revestimiento de la vejiga o determinadas infecciones parasitarias.

Síntomas

Lo normal es que el cáncer de vejiga se encuentre pronto, ya que los síntomas se manifiestan de manera muy explícita y no son comunes. Esto provoca que la persona acuda al médico en cuanto los experimenta.

En la mayor parte de los casos, la presencia de sangre en la orina es el primer síntoma de cáncer de vejiga. Primero, suele adoptar un color anaranjado o rosáceo, o con menos frecuencia rojo más oscuro. A veces, cuando no está muy desarrollado, se encuentran pequeñas cantidades de sangre en un análisis por otros síntomas.

Es importante recalcar que este signo no siempre es sinónimo de tener cáncer de vejiga. De hecho, es más frecuente que se deba a infecciones o tumores benignos, pero siempre es recomendable someterse a un examen médico.

Otros síntomas suelen estar relacionados con cambios en los hábitos urinarios o irritación. Por ejemplo, orinar con más frecuencia de la habitual, dolor o ardor al miccionar, sensación de que se necesita orinar aunque la vejiga esté vacía, tener un flujo débil o problemas para hacerlo.

En el caso de que el cáncer esté muy desarrollado, es habitual que exista:

  • Imposibilidad de orinar.
  • Dolor en un lado de la espalda baja.
  • Pérdida de apetito y peso.
  • Cansancio
  • Hinchazón en los pies.
  • Dolor en los huesos.

Diagnóstico

Para comprobar si existe cáncer de orina se puede realizar:

  • Análisis de orina. Prueba de laboratorio para comprobar si hay sangre u otras sustancias.
  • Citología de orina. Se examina una muestra de orina con un microscopio para averiguar si contiene cáncer o células precancerosas.
  • Cultivo de orina. Se coloca una muestra en un envase de laboratorio a la espera de que crezca cualquier bacteria si está presente.
  • Citoscopia. Si se sospecha de cáncer de vejiga, es el método más recomendado. El urólogo utiliza un citoscopio, un tubo delgado que cuenta con una luz y una cámara, y que se introduce a través de la uretra. La citoscopia de fluorescencia es complementaria a la tradicional. Consiste en colocar un medicamento activado por luz en la vejiga. Esto ayuda al profesional a distinguir zonas anormales.

En el caso de que el médico observe algo poco usual, será necesario realizar una biopsia a través de una resección transuretral para comprobar si se trata de un tumor. Las muestras son enviadas a un laboratorio para que un patólogo las examine y determine si existe cáncer, cuán invasivo es y su grado.

Si se encuentra un tumor, el médico puede solicitar que el paciente se someta a una resonancia para comprobar si se ha extendido a otras zonas cercanas a la vejiga.

Tratamiento

Existen multitud de opciones para tratar el cáncer de vejiga en función del tipo de tumor, su grado y etapa. Así, se puede optar por:

  • Cirugía. Extirpación de todo o parte del tumor en función de su tamaño.
  • Quimioterapia intravesical. Para tratar tumores más pequeños, que están limitados al revestimiento de la vejiga, pero que pueden reaparecer o progresar hacia otra zona.
  • Reconstrucción. Extirpar la vejiga y y crear una nueva vía para que salga la orina.
  • Quimioterapia sistémica. En todo el cuerpo, para aumentar la posibilidad de cura en una persona tras haberse sometido a una cirugía o en el caso de que no sea posible realizar esta.
  • Radioterapia. 
  • Inmunoterapia. 

Prevención

No existe ninguna manera segura de prevenir el cáncer de vejiga. Factores de riesgo como la edad o los antecedentes familiares son inalterables.

Lo recomendable es llevar el estilo de vida más sano posible. No fumar, evitar la exposición a sustancias químicas, comer bien, beber mucho líquido…

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